“Cuando la vida te entrena sin que te des cuenta”

Publicado el 9 de noviembre de 2025, 3:31

A veces la vida nos enseña sin avisar, y cuando miramos atrás, todo cobra sentido.

Qué tal, amado lector.

Esta madrugada estoy aprendiendo muchísimo sobre los procesos de creación de contenido para mi página de Facebook. Y entre clics, ideas y pruebas, me vino una reflexión:
¿Te ha pasado que, después de quejarte de un trabajo antiguo, un día descubres que justo ahí estaban las experiencias que hoy te sostienen?

A mí sí. Me quejé bastante en mis primeros años laborales —empecé a los 20—, y casi siempre me tocaba arrancar en empresas nuevas donde había que crear todo desde cero: normas, menús, precios, listas de insumos. Otras veces eran proyectos ya formados que solo necesitaban visitas o verificaciones.
El 90% de las veces, me rodeé de personas que hacían algo por primera vez: asociaciones civiles, restaurantes, bares, escritores, ilustradores, cuentacuentos, talleristas, mediadores de lectura, despachos jurídicos, comercializadoras, ventas de temporada, electrónica, mantenimiento, regalos… pura energía emprendedora.

Sin querer, la vida me fue entrenando. Me dio las bases sobre las que hoy puedo trabajar.
Y esta semana, haciendo home office (por mi peque 💕), me di cuenta de algo: muchas de esas habilidades las traigo integradas. Sé cómo organizar procesos, estructurar ideas, crear desde el caos. Pero también aprendí que tenía hábitos inconscientes —algunos muy

buenos, otros limitantes— y que reordenarlos también es una forma de sanar.

He aprendido a orar, a meditar, a rezar. A hacer pilates y yoga.
A usar agenda y planers (por fin para mí 😅), a construir mis propias estructuras comerciales, y sobre todo, a agradecer.

Incluso mi maternidad hoy se siente diferente.
Veintiún años después, es más coherente, activa, dedicada, responsable.

No quiero alargarme más, porque esto no es una confesión, sino una carta de gratitud.
A la vida, a Dios y a mí misma.
Por haber sostenido el ruido, el desorden y la confusión… hasta llegar a este momento de claridad.

Hoy me abrazo.
Y deseo que, al leerme, también puedas abrazarte tú.
Sin juicio, sin exigencia, sin etiquetas. Solo ser.

Gracias por leerme, por acompañarme, por estar.
✨ Con gratitud infinita

Pam · Liderazgo con L de Libertad 🌿

Valoración: 5 estrellas
1 voto

Añadir comentario

Comentarios

Viayney
hace un mes

Lo maravilloso de vivir y compartir contigo con valor y amor de la vida

Viayney
hace un mes

Excelente reflexión y contenido valioso que trasciende